Arraigado en la comunidad, North East Trees defiende los espacios verdes en LA

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El Vivero de North East Trees fomenta una variedad de plantas nativas para proyectos de restauración en Los Ángeles, CA. 19 de marzo de 2022. Lachlan Ashenmiller/The Occidental.

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Traducido por Nicole Reyes ’23

Cuando Scott Wilson se retiró de la enseñanza en Eagle Rock Jr./Sr. High School, se dedicó a plantar cinco árboles al día en la comunidad durante el resto de su vida, un proyecto que acabó convirtiéndose en North East Trees, según el director ejecutivo de la organización, Mark Kenyon. Fundada por Wilson en 1989, North East Trees es una organización sin fines de lucro que planta árboles y dirige proyectos ecológicos en toda la ciudad, según Kenyon. Un año antes del fallecimiento de Wilson en el 2011, ambos estimaron que el verdadero número de árboles plantados por Wilson era de al menos 10 al día desde su jubilación, dijo Kenyon. Desde su fundación, North East Trees ha plantado entre 350.000 y 450.000 árboles en todo LA y ha regalado un número similar a los residentes de LA, según Kenyon. Afirmó que la organización ha plantado la mayoría de los árboles de York y Eagle Rock Boulevard y ha diseñado y establecido muchos de los parques a lo largo del río de Los Ángeles.

“Si estás cerca de Oxy o en cualquier lugar de Highland Park, Eagle Rock, Lincoln Heights, El Sereno, o Boyle Heights – la mayoría de los árboles de la calle que ves fueron plantados por nuestra organización, y muchos de los árboles residenciales fueron distribuidos por nuestra organización”, dijo Kenyon.

North East Trees se ha asociado recientemente con el Instituto de Política Urbana y Medioambiental (UEPI por sus siglas en inglés) de Occidental para plantar árboles en la escuela de Loretto Street y entrenar a estudiantes de secundaria locales como embajadores de los árboles, los cuales distribuirán plantas en la comunidad, dijo Kenyon.

Según Diego Zapata ’19 gerente del vivero North East Trees, todo lo relacionado con North East Trees tiene una base local y esta informado por la comunidad — desde su fundación hasta su funcionamiento y objetivos más amplios.

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Diego Zapata ’19, un dedicado defensor de la justicia ambiental, es el Gerente de Viveros en North East Trees en Los Ángeles, CA. 19 de marzo de 2022. Lachlan Ashenmiller/The Occidental.
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Diego Zapata ’19 explica el proceso de cultivo de plantas en el vivero North East Trees en Los Ángeles, CA. 19 de marzo de 2022. Lachlan Ashenmiller/The Occidental.

Una de las cosas que distingue a North East Trees de otras organizaciones medioambientales sin fines de lucro de Los Ángeles, según Zapata, es que es una de las primeras en centrarse en las necesidades de las comunidades desfavorecidas. Zapata afirma que muchas organizaciones medioambientales sin fines de lucro se centran en la reforestación y la restauración de la costa, lo cual suelen ser prioridades de las comunidades adineradas. North East Trees, en cambio, da prioridad a la vida cotidiana de los habitantes de los espacios urbanos, especialmente los que carecen del follaje de los árboles, sufren los efectos de las oleadas de calor por “islas urbanas” y se enfrentan a las repercusiones desproporcionados de la contaminación.

Reflejando la creencia de la organización en un enfoque de organización de base horizontal para la restauración urbana y el reverdecimiento, North East Trees es una de las pocas organizaciones medioambientales de Los Ángeles que da prioridad a las opiniones locales para los proyectos y contrata a su personal de la comunidad, según Kenyon. La organización fue una de las primeras en trabajar en proyectos de reverdecimiento para incorporar zonas verdes a los espacios urbanos en los proyectos de viviendas de Los Ángeles, que a menudo carecen de cobertura arbórea, parques con servicios y plantas nativas, según Zapata.

“Las comunidades que rodean a Ascot Hills -Hillside Village, Lincoln Heights, El Sereno, Boyle Heights, Ramona Gardens- son todas comunidades muy desatendidas y tradicionalmente privadas de derechos, tanto en lo que respecta a los recursos como a la política, con décadas y décadas de traumas e injusticias medioambientales”, dijo Zapata.

Ascot Hills, donde se encuentra el vivero North East Trees, solía ser un espacio privado del Departamento de Agua y Energía de Los Ángeles, según Zapata. Los miembros de la comunidad tenían que saltar bardas para acceder al espacio que estaba fuertemente vigilado, dijo. Tras el éxito de la organización de la comunidad para el uso del espacio como parque público, la continua lucha por el acceso a la educación ambiental y la agencia sobre el parque llevó a la creación del vivero North East Trees, dijo Zapata.

Actualmente, North East Trees está trabajando con Legacy LA para restaurar el parque Henry Alvarez Memorial en Ramona Gardens, dijo Kenyon. Ramona Gardens se encuentra justo al lado de dos carreteras interestatales, la I-5 y la I-10, y experimenta una cantidad abrumadora de contaminación por los cientos de miles de coches que las utilizan a diario, según Zapata.

“[Los residentes] tienen un alto riesgo de asma … de todo este tipo de enfermedades que afectan a las comunidades debido a su cercania a estas autopistas”, dijo Zapata.

Incluso dentro del objetivo del reverdecimiento urbano, el reto de proteger a la comunidad sigue siendo un complejo acto de equilibrio, especialmente teniendo en cuenta la preocupación por la “gentrificación verde”. Según Kenyon, esto incluye la preocupación de que la introducción de parques y servicios en las comunidades pueda traer también inversiones que acaben desplazando a las mismas personas a las que los parques deben ayudar, dijo.

Según Zapata, casi todo el mundo en North East Trees creció en el noreste de Los Ángeles, lo cual es importante para poder entender mejor a la comunidad. Zapata creció en Lincoln Heights, a un kilómetro y medio de Ascot Hills.

“Entramos a la organización con este conocimiento de la comunidad y su experiencia vivida”, dijo Zapata. “ Así que es mucho más significativo y eficaz cuando tenemos ese contexto”.

Melanie Guzmán, pasante en el vivero North East Trees, creció en Lincoln Heights y encontró el vivero a través de una página de redes sociales para los residentes de Lincoln Heights. Dijo que trabajar en North East Trees le ha abierto los ojos sobre cómo las comunidades sufren la falta de vegetación, especialmente de la flora nativa. El trabajo es también una oportunidad para ayudar a la gente, dijo Guzmán, y para explorar sus intereses en la ecología urbana, que estudia en la Universidad de California, San Diego (UCSD).

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Melanie Guzmán, pasante de North East Trees, llena dos regaderas en un sitio de restauración de plantas nativas en Ascot Hills Park en Los Ángeles, CA. 19 de marzo de 2022. Lachlan Ashenmiller/The Occidental.
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Los pasantes de North East Trees trabajan duro en la preparación de los árboles en Los Ángeles, CA. 19 de marzo de 2022. Lachlan Ashenmiller/The Occidental.

Al ser el único vivero dirigido por jóvenes en Los Ángeles en el que todo el personal es menor de 24 años, el vivero sirve como vía para que los jóvenes se interesen por las carreras en los campos de la conservación y el medio ambiente, según Zapata. Dar a los jóvenes la oportunidad de conectarse con la naturaleza es también darles la oportunidad de darse cuenta de su capacidad de acción y conectarse con sus comunidades, dijo.

“Al cuidar la naturaleza y organizarte en tu comunidad, también aprendes mucho sobre quién eres y qué quieres hacer”, dijo Zapata.

Zapata dijo que en su propia infancia, los espacios abiertos de su comunidad eran sus únicos lugares de soledad, autorreflexión y conexión a sus entornos, donde podía refugiarse de los problemas del resto de su vida. La razón por la que ahora es biólogo es su proximidad a Flat Top y al parque de Ascot Hills durante su juventud.

En el vivero, otro de los objetivos es la preservación de la biodiversidad de LA y la propagación de poblaciones de plantas que fueron dominantes en otras épocas, según Zapata. La mayoría de las plantas que North East Trees cultiva en su vivero proceden de semillas nativas recogidas en el parque Ascot Hills y otros espacios abiertos de LA. Si nadie recogiera semillas nativas, esa biodiversidad simplemente se perderia, dijo Zapata.

Según Zapata, el vivero regala una cuarta parte de su producción a los miembros de la comunidad. Además de la retencion de carbono, la filtración de agua, la desviación de aguas pluviales y el significado cultural que tienen las plantas nativas, Zapata dijo que considera que es la manera de superar la fragmentación del hábitat que amenaza la abundancia natural de biodiversidad de Los Ángeles.

“Dado que [los vecidarios residenciales] representan una enorme huella de tierra en nuestra ciudad, si empezamos a introducir la biodiversidad en los hogares de la gente y empezamos a crear corredores de hábitat que conecten todos los parques con los que North East Trees ha trabajado, podemos empezar a crear conectividad entre todos estos hábitats, y promover la biodiversidad y su movimiento a través de estos parques”, dijo Zapata.

Al igual que la interconexión del hábitat de las plantas nativa es importante, también lo es la interconexión de las comunidades que defienden esos hábitats, según Zapata. Hay batallas por la tierra en todo Los Ángeles — Poppy Peak en Highland Park, Eastern y Lombardy y Elephant Hill en El Sereno, Walnut Canyon en Glassell Park, Onteora Way en Eagle Rock, Flat Top en Lincoln Heights — y en eso una oportunidad para que las comunidades locales que a menudo operan individualmente se unan, según Zapata.

“Si se empieza a pensar en todos estos espacios abiertos como una unidad — porque realmente lo son, deberían estar conectados — podemos empezar a relacionar y potenciar las comunidades para que se apoyen mutuamente. Y eso ha empezado a surgir”, dijo Zapata. “Y North East Trees está aquí para apoyar de cualquier manera, forma o modo”.

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Las plantas nativas prosperan en un lugar de restauración gestionado por North East Trees en Ascot Hills Park en Los Ángeles, California. 19 de marzo de 2022. Lachlan Ashenmiller/The Occidental.