Desarrollo en la ladera de “Poppy Peak” se encuentra parada, pero su futuro sigue siendo incierto

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PoppyHill
"Poppy Peak" en Los Ángeles CA. 31 de marzo de 2023. Ethan Dulaney / The Occidental.

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Traducido por Martina Long ’26

En 1906, los agricultores Julia Strickland y Jacob Strickland abrieron su “Highland Park Farm” cerca de “Poppy Peak” para varios niños huérfanos, creando una comunidad basada en la tierra.

John Vangelisti, quien vive en Highland Park cerca de la antigua granja, ahora el Hogar Optimista para Niños, dijo que todavía encuentra comunidad alrededor de los espacios abiertos en el vecindario.

“Ellos creían que la naturaleza curaría”, dijo Vangelisti. “La naturaleza cura las emociones y construye comunidad. Y esa fue la idea hace 120 años”.

Vangelisti forma parte de Save Poppy Peak, una coalición de miembros de la comunidad que luchan por la protección de “Poppy Peak”, un espacio sin desarrollar accesible por la cercana Avenida Strickland y algunas otras calles del vecindario. La ladera se convirtió en el centro de organización comunitaria y protesta justo después de convertirse en el lugar prospectivo de una nueva serie de casas en marzo de 2020.

Vista desde “Poppy Peak” en Los Ángeles, CA. 31 de marzo de 2023. Ethan Dulaney / The Occidental.

Vangelisti dijo que la fauna del área es esencial para el bienestar general de los residentes: mental y espiritual. En la década de 1970, una amiga de su madre dirigió un grupo para sobrevivientes de violencia doméstica y consideró a “Poppy Peak” como un lugar de sanación, donde dirigía meditaciones al atardecer, según Vangelisti.

“Hablando con personas que crecieron aquí, todos tenían un campo donde jugaban”, dijo Vangelisti. “Y todos tenían ese lugar especial, un árbol especial. Siempre pregunto a la gente, ¿con qué árbol te enamoraste por primera vez?”

Para Vangelisti, fue la Madre Encina, una encina en “Poppy Peak”, considerada la más antigua de la zona. Le preocupa que la experiencia que tuvo con la naturaleza no esté disponible para las generaciones futuras.

“Save Poppy Peak” comenzó en marzo de 2020, cuando el residente local John Collinson miró desde un fregadero de platos una tarde y vio estacas de topografía en la ladera (Collinson es un exalumno de Occidental de ’89). Collinson, ahora el copresidente del Comité de Uso de tierras del consejo vecinal de Highland Park, dijo que pronto descubrió que un desarrollador había comprado 16 parcelas de tierra, que albergaban al menos siete acres.

Collinson dijo que el desarrollador comenzó a construir dos casas de lujo, ahora completadas, en Strickland, y de inmediato solicitó permisos para tres más. Aún no se han construido más casas en las parcelas.

Según Zillow, una casa se vendió por $1,4 millones y la otra por $1,32 millones. El precio medio de una casa en el noreste de Los Ángeles fue de $1,14 millones en noviembre, según el Boulevard Sentinel.

Collinson dijo que obtuvo una correspondencia de diciembre de 2017 entre GeoTech Services de Glendale en nombre del desarrollador y el Departamento de Construcción y Seguridad de Los Ángeles que discutía cuatro casas como primera fase del desarrollo en un proyecto que podría incluir otras 40 casas. Collinson proviene de un entorno sin fines de lucro, incluidos trabajos en el Museo de Historia Natural y el Zoológico de Los Ángeles, pero era nuevo en la ley de desarrollo y comenzó a establecer contactos con otros activistas de la tierra.

Collinson dijo que según la Ley de calidad ambiental de california (CEQA por sus siglas en ingles), que establece pautas y requisitos destinados a informar a los responsables políticos sobre las consecuencias ambientales del desarrollo potencial, dividir un proyecto en dos o más evaluaciones de CEQA es “hacerlo de manera fragmentada” y está expresamente prohibido por la CEQA. Si se planea un desarrollo adicional, todo el proyecto tendría que ser revisado en un solo documento ambiental, de acuerdo con la definición de un proyecto bajo la CEQA. Collinson dijo que si las dos casas son una “fase uno” y hay planes para el desarrollo del resto del terreno, entonces el desarrollo ha constituido una violación de la CEQA.

Según Collinson, en febrero de 2023, el Departamento de planificación de la ciudad de Los Ángeles envió una carta al desarrollador reflejando que las solicitudes estaban incompletas y que los planes para el resto del terreno debían ser tomados en cuenta.

Collinson dijo que está seguro de que la violación de CEQA y las medidas adicionales requeridas para más desarrollo obstaculizarán la construcción.

Collinson dijo que está preocupado por la gran cantidad de extracción de tierra que se requerirá para los proyectos, los camiones de carga que tendrán que subir por la estrecha calle y otras perturbaciones en el vecindario que la construcción causaría, como la perturbación del ruido de martilleo hidráulico.

“Reconozco la ironía de mis luchas por la tierra, mi activismo por la tierra y el hecho de que vivo en una de las casas más nuevas del vecindario, que es una casa en la colina”, dijo Collinson.

Collinson dijo que también estaba preocupado por la flora y fauna nativas, incluyendo muchos robles históricos. Cuando se corta un árbol protegido, debe ser reemplazado por cuatro plántulas. Un roble fue cortado para la construcción de las primeras dos casas. Las cuatro plántulas detrás de la casa están todas plantadas juntas, y una ya está muriendo, dijo Collinson.

Según Dan Cooper, biólogo senior del Distrito de conservación de recursos de las montañas de Santa Mónica, a quien Collinson contrató para realizar un estudio de vida silvestre del área, la colina lleva cicatrices del pasado. Él afirmó que el legado de la pastura y la labranza para la prevención de incendios es evidente en la flora de la ladera, pero todavía tiene mucha biodiversidad.

“Escondidas entre esas hierbas hay algunas flores silvestres interesantes”, dijo Cooper. “Documentamos algunos lupinos y cryptantha diferentes. Hay un loto, un guisante nativo. Están escondidos”.

Cooper dijo que para la biodiversidad, el tamaño de una parcela es extremadamente importante. Dijo que el hábitat que “Poppy Peak” proporciona podría ser insignificante en comparación con Elysian Park, por ejemplo, pero aún así es importante preservar cualquier hábitat posible.

“Creo que el truco es hacer que la gente valore estas cosas”, dijo Cooper. “Si le preguntas a la gente en los bordes de “Poppy Peak” qué es lo que aman de Poppy, seguirán hablando, pero a dos cuadras en cualquier dirección, realmente no tendrían un concepto de eso. Y eso es una lástima”.

Arturo Rojas, otro cofundador de “Save Poppy Peak”, dijo que ve a gente en la colina casi todos los días, pero cree que es utilizada principalmente por los residentes de las calles directamente circundantes.

Cooper dijo que “Poppy Peak” está oculta y no es particularmente accesible, y aunque esto es una lástima en cierto sentido, también debe haber un equilibrio entre la cantidad de uso y la capacidad de mantenimiento.

No hay un presupuesto de gestión en ninguna de estas organizaciones para manejar realmente un sitio popular en Instagram”, dijo Cooper.

Rojas dijo que lo que más valora de la tierra es la vida silvestre. Dijo que solía ver muchas serpientes en la ladera y incluso una vez vio una tortuga del desierto. Sin embargo, desde entonces, la ciudad labró la colina para la prevención de incendios, y ahora ve principalmente topos, dijo.

Sin embargo, hay mucha naturaleza que se perdería en el desarrollo, dijo. Regularmente ve halcones de cola roja, colibríes, zarigüeyas y coyotes.

“Y luego tenemos al tipo más grande, el zorrillo”, dijo Rojas. “Si alguien domina esta tierra, es este tipo”.

Rojas dijo que viviendo en su casa durante 34 años, aún nunca se había sentido conectado con sus vecinos antes de “Save Poppy Peak”.

“Poppy Peak está uniendo a la comunidad”, dijo Rojas.

Vangelisti dijo que ve las colinas abiertas como una conexión con la tierra y su historia, con la forma en que solían ser las cosas y la forma en que la vida silvestre solía viajar. Dijo que algún día le gustaría ver hábitats de vida silvestre a 15 minutos a pie de cualquier residencia en Los Ángeles, y crear y conservar corredores de vida silvestre, a los que se refiere como el collar de esmeraldas. Ve a “Poppy Peak” como parte de esto, un lugar para que la vida silvestre pase y tome refugio.

“Este es uno de los tesoros. Todos estos parques, todas estas luchas por la tierra son estos tesoros”, dijo Vangelisti. “Esa es nuestra especie de imperativo moral, salvar estos tesoros, compartirlos y no enterrarlos”.

Contactarse con Mostyn Trudinger-Smith en mtrudingersm@oxy.edu.

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